lunes, 30 de abril de 2012

Reflexiones bajo la lluvia


 La lluvia caía sobre mi, como un manto frío, un manto de tinieblas
nunca me gustó la lluvia, el recorrer de las gotas sobre mi rostro
me recordaba a las millones de lágrimas derramadas, a tantas heridas guardadas...
pero hoy llueve, el agua moja mi cara y yo lloro, lloro porque me haces mucha falta
lloro porque todo cuanto pasa en mi vida me recuerda que tus miedos nos separan
lloro pensando en si esta misma lluvia que me recorre, también recorre tu alma
el agua fría se mezcla con el calor de mis lágrimas
Dios está en la lluvia, o eso se suele decir, si es así Dios escuchame
hazme el favor de llevarme a su corazón, el hogar que tanto ansío
el calor que solo tú me puedes dar... y mientras tanto llueve
llueve y yo no te puedo olvidar.

La lluvia me recuerda que tu no estás conmigo y aún así el agua me despierta, me libera
la lluvia me recorre y ya apenas la noto, el calor de tu presencia me invade y me fascina
y entonces recuerdo que la lluvia es maravilla
ahí donde mora, ven la lluvia bendición
cómo voy a odiarte lluvia... te envidio, quiero ser tú y así como me recorres
quiero recorrerla, desde la cabeza a los pies, quedarme a vivir en ella
la necesito tanto lluvia, tu no puedes leer mi alma, tu solo recorrer mi exterior
yo quiero ser viento, quiero fundirme con las nubes, quiero volar como las aves
por el cielo y llegar hasta ti mi deseada,
envidio la lluvia, el viento, envidio el sol, envidio tus ropas, envidio tus sábanas envidio tu colchón
quiero tenerte mi amor, estar tan lejos me condena, quiero morirme y hacerlo a tu vera
Al morir en el cielo no me dejarán entrar, pues se supone que ante todo
es a Dios a quien debo amar y no he podido, no he cumplido
te he amado más que a El, pues mi vida pongo en tus manos y discrepo con la decisión
según El es de enfermos amar sin condición, pone barreras al amor
cuando este ha de ser libre, por lo tanto amor mio, si me muero vagaré sin rumbo
pues no podré entrar en el cielo, pero ¿Sabes qué? Mi cielo, mi paraíso está en la tierra
más específicamente en España, en la zona sureña
¿Adivinas dónde está el cielo? Por supuesto que a tu vera
te amo tanto  que por ti seré alma en pena toda la eternidad
y habrá valido la pena...
estas son mis confesiones de un día bajo la lluvia
 envidiada de la luna, se mi cielo, se mi alma y yo seré tu armadura
te amo, por ti entrego la vida, este día bajo la lluvia mi alma se aclara, se limpia
el agua purifica un corazón atormentado
ahora sin peros ni dudas, una vez cesado el llanto
mi único camino será la conquista de tus labios

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