Cuánto
silencio desde tu último adiós, cuantos gritos ahogados en mi
garganta
“Me
hiciste daño” me dijiste, y el mundo se detuvo, se detuvo en el
momento gélido que esas palabras me destrozaban, Ahora solo hay
silencio, un silencio que no ahoga el grito
el
grito de tus palabras de dolor, el grito de mi tormento.
Te
juré morir antes de dañarte, matarme antes de odiarte
y
ahora la muerte se me antoja muy dulce, si con ella puedo callar el
silencio
si
con mi muerte extingo el dolor que te causo
deseada
de mi alma tu dolor es mi sufrir, deseo mi muerte ya no quiero vivir
no
vale la pena si sé que te he herido, ¿para qué vivir si no estás
conmigo?
Fuiste
mi luz, mi faro de esperanza y ¿qué hice yo? Golpearte sin pensarlo
fuiste
fuego en mi tiniebla y yo solo supe echarte agua y apagarte
¿cómo
es posible que tú, me ames nunca? Si tu alma blanca y pura
corre
el peligro de podrirse a mi lado... mi alma está negra, son
demasiadas heridas
y tú,
mi bella flor, no debes sufrirlas, ¿entiendes que deseé la muerte?
¿entiendes que quiera marcharme? me diste la vida, me iluminaste y
caí ante ti, pero un alma putrefacta solo puede dañarte
si te
vieras como yo te veo dulce niña, entenderías mi tormento,
pues
el silencio de esta noche me nubla el pensamiento
de
mis labios sale tu nombre y un revólver en mis manos
es
sencillo morir, es sencillo morir y dejar de hacerte daño, que
escriban en mi tumba
que
morí solo por amarte, pues tanto te deseé que tu corazón golpeé,
mi pequeña
te
amo y siempre te amaré
ahora
solo hay silencio y tu voz retumba en mi, ni tan siquiera un te
quiero
mi
corazón muere por ti, jamás volveré a dañarte
no
volverás a saber de mi...
me
encantaría cumplir esta promesa pero soy demasiado cobarde y una
vida de oscuridad y muerte
me
aterra, me odio tanto que lo único bueno que hay en mi son mis
ganas de amarte
deseo
ser flor, deseo ser pureza y no volver jamás a permitir que mi voz
te hiera
si
esto ocurriera sería mi sentencia de muerte
pues
otra vez silencio desolador, otra vez tu voz hiriente destrozarán mi
corazón y esta vez para siempre...
termino
mi carta con mi sincera disculpa, con mil lágrimas derramadas por el
dolor de mi amor
y
termino diciendo que te adoro, que te quiero y sin por ti he de
morir...
por
ti sin duda muero.
TE
QUIERO

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