lunes, 7 de mayo de 2012

Para Julia

Pasan las horas inertes, cae la arena del reloj
una doncella en la ventana está llorando de desamor
no entiende porqué no puede querer sin ningún temor
es princesa, su sangre es noble
no ha nacido para el amor
caen lágrimas de tristeza por sus hermosas mejillas reales
el llanto invade sus ojos, esos ojos de brillo singular
su alma está rota y partida, su corazón no quiere latir
ella quiere amar, desea ser querida pero su nombre se lo ha de impedir
sus padres hablan y discuten su porvenir
¿se casará con el príncipe de Francia? ¿con el de Astorga quizás?
te planean tu futuro, te coartan tu libertad
tú solo deseas gritarle al mundo lo que sientes de verdad
lo que grita tu corazón tras las rejas del deseo
tras los muros del dolor...

la incertidumbre de un futuro controlado sin razón
sueñas con escaparte, con volar y poder huir
con poder enamorarte y en alegría poder vivir
con encontrar tu camino escrito en tu corazón
con forjar tu propio destino
sueñas que llega tu caballero en su caballo
y con espada y armadura te rescata de tu letargo
que te diga hermosas palabras
que te hable del amor
y ver en su mirada que todo será mejor
pero sorpresas te da la vida, el caballero llegó
por ti luchó, al destino enfrentó
y entre sus brazos te llevó a tus sueños hechos realidad
te sacó de tu cárcel, de tu mundo sin color 
y pintó en tu sonrisa los pétalos de una flor

le regaló a tu mirada un brillo especial
tu alma enamorada se siente libre al final
pues cuál fue tu sorpresa princesita de sangre azul
el caballero no es caballero, es doncella igual que tú
más por tu amor siempre luchó
y hasta tenerte no se rindió
y ahora te besa con amor sincero
la doncella que te da su corazón

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